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	<title>Genciencia</title>
	<link>http://www.genciencia.com</link>
	<description>Genciencia es un weblog colectivo dedicado a la divulgacion cientifica</description>
	<pubDate>Sat, 11 Oct 2008 13:41:40 GMT</pubDate>
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      <title><![CDATA[Quiz Genciencia: Perder calorías sudando, ¿fácil?]]></title>
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      <pubDate>Fri, 10 Oct 2008 21:09:07 GMT</pubDate>
      <author>Christopher Boone</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image4449" src="http://img.genciencia.com/2008/10/QuizEjercicio.jpg" class="centro" alt="QuizEjercicio" /></p>

	<p>Hoy traemos un nuevo quiz a horas un tanto nocturnas, y es que he aprovechado la tarde para ir un rato al gimnasio. Y ha sido precisamente durante mi entrenamiento, cuando ha surgido la idea para haceros pensar.</p>

	<p>Gran capacidad de improvisación, diréis unos. Falta de planificación, supondréis otros. Pero sea como sea, aquí viene el caso a solucionar.</p>

	<p>Es de todos sabidos, que durante la realización de ejercicio físico se pierden calorías. Y <strong>son varias las formas en las que se produce esta pérdida de calor</strong>.</p>

	<p>Hoy nos centraremos en el sudor, una de esas formas de perder esos kilitos de más. Porque nos invade una gran duda: ¿<strong>Cómo de eficiente es la pérdida de peso a través del sudor</strong>?</p>

	<p>Para ello, queremos que nos hagáis un pequeño cálculo, y así cuantificamos la eficiencia del proceso. Así que decidnos, en una persona con una temperatura normal (37ºC), ¿<strong>qué cantidad de sudor tiene que producir para perder unas 2000 kcal</strong>?</p>

	<p>Recordad, sólo queremos que nos digáis la aportación que se realiza al sudar. Las otras las comentaremos, pero no son objetivo de este quiz.</p>

	<p>Dentro de una semana, veremos cuánto ha sudado cada uno para encontrar la respuesta…</p>



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      <title><![CDATA[El gen del olor corporal]]></title>
      <link>http://www.genciencia.com/2007/09/17-el-gen-del-olor-corporal</link>
      <guid>http://www.genciencia.com/2007/09/17-el-gen-del-olor-corporal</guid>
      <pubDate>Mon, 17 Sep 2007 06:50:25 GMT</pubDate>
      <author>VelSid</author>
      <description><![CDATA[	<p><img id="image3688" src="http://img.genciencia.com/2007/09/androstenona_receptor_OR7D4.JPG" class="derecha" alt="androstenona_receptor_OR7D4.JPG" />Nuestro olor corporal es percibido de un modo diferente por cada persona, así para algunas personas podremos pasar desapercibidos, para otras tantas desprender un olor que resulta incluso agradable, y para otros, será nauseabundo. Esto se debe a que cada uno de nosotros presentamos una percepción distinta de la feromona que se encuentra en el sudor, la androstenona.</p>

	<p><strong>Un gen es el responsable de que el mismo olor afecte de un modo distinto a cada persona</strong> y tengamos una percepción diferente, así lo ha descrito un grupo de científicos estadounidenses pertenecientes a las universidades de Duke y Rockefeller. El comportamiento variado frente a un mismo aroma se relaciona con el OR7D4, un receptor oloroso que dependiendo de la variación genética que presente se encontrará asociado a uno de los tres tipos que hemos descrito.<br />
<a name="more"></a><br />
En la investigación se tomaron los datos de 300 participantes que debían realizar una prueba de olores con 66 concentraciones de aromas distintos. Los resultados obtenidos se combinaron con los datos de 400 receptores conocidos y su respuesta a las concentraciones mencionadas. Se realizó un cuestionario en el que los participantes debían indicar qué tipo de aroma percibían y la intensidad con la que lo hacían (agradable, desapercibido…).</p>

	<p>Para completar el estudio se tomaron muestras de sangre de cada participante para obtener el ADN y secuenciar el gen responsable de codificar el receptor del OR7D4. Las variaciones obtenidas se relacionaban con la sensibilidad a la hormona en cuestión. Aunque no se conoce muy bien cuál es la función de la androstenona en los humanos, diferentes estudios muestran que podría ser una señal química relacionada con la modificación de los niveles hormonales en pro de las relaciones de pareja.</p>

	<p>El estudio ha sido publicado en la prestigiosa revista científica Nature.</p>

	<p>Vía  |  <a href="http://www.abc.es/20070917/sociedad-sanidad/variante-genetica-determina-percepcion_200709170250.html">ABC</a><br />
Más información  | <a href="http://newswire.rockefeller.edu/?page=engine&#38;id=660"> University Rockefeller</a><br />
Más información  |  <a href="http://www.nature.com/nature/index.html">Nature</a><br />
Más información  |  <a href="http://en.wikipedia.org/wiki/Androstenone">Wikipedia</a></p>

 




 ]]></description>
    </item>
	
    <item>
      <title><![CDATA[Los metales no huelen]]></title>
      <link>http://www.genciencia.com/2006/10/27-los-metales-no-huelen</link>
      <guid>http://www.genciencia.com/2006/10/27-los-metales-no-huelen</guid>
      <pubDate>Fri, 27 Oct 2006 12:45:32 GMT</pubDate>
      <author>Alberto Alvarez-Perea</author>
      <description><![CDATA[	<p><img class="derecha" id="image1852" src="http://img.genciencia.com/2006/10/MonedaDolar.jpg" alt="Moneda de un dólar" />Bien podría ser uno de los ganadores de <a href="http://www.genciencia.com/2006/10/06-los-premios-ig-nobel-2006">los Ig Nobel</a> del año que viene, pero no cabe duda de que la investigación que apareció hace unos días en Nature es cuanto menos curioso. </p>

	<p>Todos podremos evocar el <strong>olor a metálico</strong> que deja en nuestras manos la barandilla de una escalera o el cambio de la tienda de la esquina, pero según Dietman Glindemann ese aroma no se debe al metal en sí, sino más bien a nuestra propia piel.</p>

	<p>La hipótesis inicial de Glindemann era que el &#8220;olor a metal&#8221; se debía a las reacciones químicas entre los ácidos presentes en el sudor humano y las impurezas presentes en la superficie de los metales. Sin embargo, en las pruebas de laboratorio no se producían los mismos olores que todos reconoceríamos, por lo que aunó fuerzas con la química Andrea Dietrich, que se dedicaba al estudio del sabor metálico que puede aparecer en el agua corriente.</p>

	<p>Los investigadores tomaron muestras de los vapores emitidos por personas que habían manipulado objetos metálicos y estudiaron su composición química. Allí encontraron moléculas de aldehídos y acetonas producidas por reacciones rápidas entre el hierro o el cobre y sustancias presentes en nuestra piel. Se ha demostrado que algunos de estos componentes pueden ser detectados a muy bajas concentraciones por el olfato humano.</p>

	<p><a name="more"></a>Ante este descubrimiento, los científicos piensan que cada individuo produce moléculas ligeramente diferentes al contacto con los metales, y que estas sustancias podrían cambiar en caso de enfermedad, así que Glindemann quiere enfocar ahora su investigación hacia la posibilidad de hallar nuevas herramientas diagnósticas basadas en el olor desprendido al tocar un metal.</p>

	<p>Pero esto no es todo, el enigma original de Dietrich parece que también se ha resuelto. El sabor metálico que notamos en el agua, podría deberse a reacciones entre partículas de comida y restos metálicos presentes en el agua.</p>

	<p>Como decía al principio, no parece una investigación que vaya a cambiar el curso de la ciencia, pero nunca se sabe&#8230;</p>

	<p>Vía | <a href="http://meneame.net/story/por-que-el-metal-huele">meneame.net</a><br />
Más información | <a href="http://www.nature.com/news/2006/061023/full/061023-7.html">Artículo en Nature</a><br />
En Genciencia | <a href="http://www.genciencia.com/2006/08/24-evitando-los-metales-toxicos-en-las-plantas">Evitando los metales tóxicos en las plantas</a></p>


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