La recuperación de la capa de ozono contribuye al cambio climático

Esta es, al menos, la conclusión a la que ha llegado un estudio de la organización SCAR (Scientific Committee for Antarctic Research). Las evidencias empíricas del descenso de la temperatura en la Antártida durante las pasadas décadas han sido utilizadas como argumento negacionista contra el cambio climático. Sin embargo, estos descensos se debían al agujero en la capa de ozono.
La radiación extra que se ‘colaba’ por este agujero tenía un efecto muy significativo sobre las corrientes de aire en esta zona del planeta, que quedaba ‘blindada’ frente al calentamiento sufrido por el resto de la Tierra. En los últimos años, sin embargo, el agujero de la capa de ozono está experimentando una importante regeneración, ya que los agentes causantes (los CFCs o clorofluorocarburos) ya han sido prohibidos en todo el globo. Debido a esto, ahora la Antártida está tan expuesta al cambio climático como el resto del planeta, y se espera un aumento promedio de temperatura de 3 ºC en las próximas décadas, con un efecto colateral de importantes deshielos, como ha sucedido hace poco llegando a amenazar Nueva Zelanda.
Resulta una cruel ironía que el mayor éxito medioambiental del siglo XX (la prohibición de los CFCs y la recuperación de la capa de ozono) también aporte su granito de arena a la mayor catástrofe medioambiental del siglo XXI.
Vía | The Guardian
En Genciencia | Recuperación del ozono podría cambiar el clima en el Hemisferio sur


Una recuperación completa del ozono en la estratosfera podría moldear de una forma completamente diferente el cambio climático en el Hemisferio Sur. Mientras que las temperaturas promedio de la Tierra aumentaron en los últimos años, sorprendentemente las de la Antártida disminuyeron durante los veranos australes, causado por el retroceso del ozono. “Si los controles de emisiones de sustancias que destruyen el ozono permite una recuperación completa del agujero de ozono sobre la Antártida, podremos ver finalmente el interior del continente calentándose junto con el resto del mundo,” dijo Judith Perlwitz, una de las investigadoras.
Según reportó el periódico alemán Potsdamer Neuerster Nachrichten, Nico Marquardt, un estudiante alemán de 13 años, calculó que la probabilidad de que el asteroide Apophis impactara contra la tierra era de 1 en 450 mientras que la NASA había estimado esa probabilidad en 1 sobre 450.000. Recientemente la agencia norteamericana informó a su par europeo (la ESA) que el niño lo había calculado bien. El descubrimiento fue parte de una competencia regional de ciencia, para la cual envió un trabajo llamado “Apophis – el asteroide asesino.”
Hay dos conejos en Australia: los conejos de tierra y los “peces conejo” (llamados así por su voracidad herbívora y fácil reproducción).
Un día como hoy, 5 de marzo de 1512, nació Gerardo Mercator, cartógrafo que ha pasado a la historia por la famosa “proyección de Mercator”, la más usada en la elaboración de mapamundis en toda la Historia.
El fenómeno climatológico conocido como La Niña, responsable de la disminución de la temperatura de la superficie del océano pacífico central y oriental ha aumentado su intensidad en los últimos meses y se espera que continúe durante el primer cuatrimestre de 2008. La Niña comenzó en el tercer cuarto de 2007 e influyó en el clima de vastas partes del globo incluyendo el Pacífico Ecuatorial, el Océano Índico, Asia, África y América. Durante los últimos tres meses el fenómeno se intensificó y la temperatura de la superficie del océano ahora es entre 1,5°C y 2°C inferior a la media.
