Si quieres quieres tener éxito sexual, aprende a imitar
Según la sociobiología, nuestra forma de elegir pareja y nuestras preferencias relativas al aspecto físico son en el fondo producto de una ventaja genética. En principio, tendemos a desear emparejarnos o mantener relaciones sexuales con aquellos que en el contexto de nuestro pasado evolutivo incrementaban nuestro legado genético.
Pero hoy voy a hablaros de nuevo de memética, aplicada a la búsqueda de pareja sexual. Y es que los memes, al igual que los genes, podrían ser muy importantes para una potencial pareja sexual.
Por ejemplo: cuando alguien quiere aprender a montar en bicicleta necesitará recibir una serie de enseñanzas pero, sobre todo, imitará a otros que saben montar en bicicleta basándose en la simple observación. Al contemplar cómo alguien monta en bicicleta es fundamental saber captar lo primordial y descartar lo accesorio. Por ejemplo, es primordial mantener el equilibrio pero es accesorio vestir de la misma forma que el ciclista o montar el mismo modelo específico de bicicleta.
Estas distinciones resultan realmente dificultosas para un animal de mente simple o para una inteligencia artificial, que acostumbra a asignar el mismo valor a todos los detalles. Pero miles de años de selección natural han facilitado que los seres humanos desarrollemos una fabulosa habilidad para imitar sólo lo esencial de una acción, incluso siendo capaces de aplicar pequeñas variaciones para alcanzar el mismo fin, de tal modo que nuestra imitación parezca de creación propia. Como si pudiéramos resumir cualquier acción en una receta de cocina: es orientativa y flexible pero el resultado es fundamentalmente el mismo.
Mucho se ha escrito de la existencia de la homosexualidad, la masturbación o el adulterio desde el punto de visto psicológico, biológico y hasta sociológico.