¿Para qué sirven los pechos de una mujer? (2 de 2)
Otra teoría la aporta la antropóloga Bobbi Low, que dice que el pecho no es una señal sincera de que la prole podrá ser criada más eficientemente por esta mujer, pues los pechos abundantes no guardan relación con su contenido lácteo ni la producción de leche.
Según la tesis de la psicología evolucionista más dura, los pechos se fundan en un principio de engaño. Lo explica así La ciencia de la belleza de Ulrich Renz:
La función del relleno de grasa del pecho es ocultar el verdadero estado en el que se encuentra la mujer. Al hombre se le escamotea la posibilidad de saber cuándo su pareja tiene los días fértiles, de modo parecido a como ocurre con la ovulación.
Es decir, que los pechos actuarían como exageraciones de fertilidad, espectáculo pornográfico, deseo permanente, aunque este anuncio no siempre guarde relación con la realidad.
Aunque hombres y mujeres aprecian la belleza de ambos sexos de un modo similar, lo cierto es que las consecuencias de esta apreciación son distintas. A grandes rasgos, el hombre se define menos por su aspecto externo que la mujer, y ello no es casual: se debe, entre otras cosas, a la testosterona.