El fin de la cuarentena

Han sido casi cuarenta días de aislamiento impuesto, pero por fin volvemos a ver la luz del sol y respiramos el aire libre que tanto anhelábamos.
Porque las cuarentenas nunca han sido fáciles de soportar, debido a esa naturaleza que tenemos de buscar constantemente la libertad. Pero, ¿de dónde viene el concepto de cuarentena?
Vayamos un poco atrás en el tiempo, al siglo XIV.
Fue cerca del 1348 cuando en la bella ciudad de Venecia se dio práctica por primera vez a un sistema formal de cuarentena, debido a la plaga que estaban sufriendo de Peste Negra. Muchos eran los barcos que llegaban de recónditos sitios, y con ellos, extrañas enfermedades para las que los pobres habitantes de la ciudad no estaban preparados.
Muchos historiadores asumieron durante años que la peste negra (o peste bubónica) que asotó a Europa durante el siglo XIV habría atacado a toda la población indiscriminadamente. Sin embargo, un grupo de antropólogos que no estaba del todo convencido decidió examinar esqueletos de hace 650 años. Los descubrimientos sugieren que la plaga atacó selectivamente a los que ya se encontraban enfermos mientras que los sanos sobrevivieron a la infección.
Todos sabemos que nuestra
Científicos de todo el mundo tratan de crear vida artificial y cada vez están más cerca de ello. Estamos hablando de una tecnología que podría cambiar nuestro planeta de una manera fundamental e impredecible.
El sistema del complemento es fundamental para el funcionamiento de la inmunidad natural, es decir, para aquella que no va dirigida a un componente concreto. El complemento está compuesto por un conjunto de proteínas que potencian la inflamación y la lisis celular de forma inespecífica. Estas moléculas se nombran con la letra C y un número que va de 1 a 9 y se activan unas a otras en lo que llamamos la “cascada del complemento”.
El mosquito tigre y la mosca negra han empezado a proliferar en la misma zona: pueblos de Cataluña y la cuenca del Ebro, dejando a su paso fuertes reacciones alérgicas, y su expansión podría estar vinculada al cambio climático.
Barcelona se convierte en la primera ciudad del mundo en ofrecer tratamientos contra el reuma, la tensión y el envejecimiento, basándose en el uso del ozo como terapia.