¿El Gran Colisionador podría desencadenar el fin del mundo?
A rebufo del interés que muchos lectores han manifestado en los comentarios de la noticia de la reactivación del Gran Colisionador de Hadrones del CERN, interés que se centraba básicamente en destrucciones masivas, el fin del mundo y demás, vamos a profundizar un poco en esos supuestos peligros. ¿Hasta qué punto son infundados?
Los más agoreros acerca de las consecuencias del LHC siguen la misma lógica de los que afirman que la física se asocia con las bombas atómicas; la química, con los pesticidas; y la biología, con los ensayos clínicos con animales y con aberrantes mutaciones genéticas. Es decir, basan su razonamiento en el miedo.
Periódicos gratuitos como los que se distribuyen por la calle o el metro llegaron a publicar titulares como El laboratorio LHC tiene un 75 % de probabilidades de extinguir la Tierra. Lo entiendo, explicar para qué sirve el LHC no es fácil, pero recurrir a la imaginería de la ciencia ficción para hablar destrucciones cósmicas sí es una noticia impactante para el lector medio.
Las posibles catástrofes que podría desencadenar la activación del LHC, dejándonos invadir por el síndrome de Frankenstein, son: