Desarrollo de la conducta alimentaria en la infancia
La conducta alimentaria se define como el comportamiento normal relacionado con: los hábitos de alimentación, la selección de alimentos que se ingieren, las preparaciones culinarias y las cantidades ingeridas de ellos.
En los seres humanos los modos de alimentarse, preferencias y rechazos hacia determinados alimentos están fuertemente condicionados por el aprendizaje y las experiencias vividas en los primeros 5 años de vida. En general, el niño incorpora la mayoría de los hábitos y prácticas alimentarias de una comunidad antes de esa edad. La madre tiene un rol fundamental en la educación y transmisión de pautas alimentarias al hijo, por lo que debe centrarse en ella la entrega de contenidos educativos preventivos, que permitan enfrentar precozmente las enfermedades relacionadas con conductas alimentarias alteradas (rechazos alimentarios, obesidad, diabetes, dislipidemias, anorexia nerviosa).


La preocupación por tener el cuerpo deseado puede convertirse en una obsesión y derivar en trastornos de la conducta alimentaria. La anorexia nerviosa y la bulimia son las enfermedades de este tipo más frecuentes. Los pacientes, casi siempre jóvenes y adolescentes, adquieren patrones de alimentación peligrosos para la salud.