¿Por qué nos atraen tanto los giros de argumento de ‘Perdidos’?

14 comentarios

El director de cine M. Night Shyamalan ha basado parte del éxito de sus películas en esos finales sorpresa, esos giros de tuerca que todo lo cambian y enriquecen. Si os explicara el final de El bosque, de El protegido o de El sexto sentido, probablemente os estropearía la película. Pero no voy a revelar spoilers, tranquilos.

Del mismo modo, si series como Perdidos, Heroes o la reciente Flashforward gozan de tan buenas audiencias es, en gran parte, porque recurren al ejercicio del cliffhanger (dejar al espectador colgado al final de un capítulo, a la espera del siguiente) y de los giros de tuerca que todo lo redimensionan. Las telenovelas también fundan su éxito en este sistema, llegando hasta límites grotescos.

Pero ¿cuáles son las bases neurológicas que nos inducen a engancharnos a esta clase de artificios? ¿Por qué nos gusta que nos sorprendan y nos descoloquen?

Todo se debe a la dopamina.

La dopamina es una de las mayores responsables del efecto adictivo que tienen en nosotros varias drogas, entre ellas la cocaína. Aunque ésta sólo es una de tantas funciones de la dopamina: al ser un neurotransmisor tan importante se utiliza por todo el cerebro.

Por otro lado, la dopamina no es tanto una droga placentera del cerebro como una especie de juez del placer. Se anticipa a las recompensas que espera que reciba el cerebro y envía una señal de alarma si la recompensa excede o queda por debajo del nivel esperado.

Por ejemplo, si al citarnos con nuestra pareja el encuentro genera la recompensa que esperábamos, la dopamina de nuestro sistema permanecerá en su nivel, inalterable. Si nuestra pareja se presenta con un regalo inesperado, siendo así la recompensa mayor de lo que esperábamos, entonces nuestro cerebro segregará dopamina suplementaria para anunciar la buena noticia. Por el contrario, si la cita resulta ser menos de lo que esperábamos o nuestra pareja viene con malas noticias o está especialmente irascible, los niveles de dopamina caerán.

En otras palabra, la normalidad no alterna la dopamina, sólo las sorpresas buenas o malas.

Las películas o las novelas explotan este instinto de novedad para resultar narrativamente atractivos. Los giros de tuerca nos gustan porque nuestro cerebro tiene un interés por la sorpresa biológicamente fundado.

Lo expresa así Steven Johnson:

Unos niveles más bajos de dopamina contribuyen a activar los que Jaak Pankseep denomina circuitos “buscadores” de la mente, impulsándonos a buscar otra recompensa en nuestro entorno. Si estamos esperando una comida de tres platos y nos ponen unos simples canapés, el descenso de los niveles de dopamina hará que nos dirijamos inmediatamente al frigorífico. Unos niveles de dopamina crónicamente bajos pueden inducir el “mono” de la drogadicción o un hambre intensa, y, como vimos en el último capítulo, desempeñar un papel importante en las adicciones sociales. No obstante, en todas esas situaciones, el patrón recurrente clave es la medición del sistema de dopamina de la realidad frente a las expectativas, al estar indeclinablemente centrado en la novedad y la sorpresa.

Por esta razón, algunas personas son especialmente vulnerables a ciertas adicciones o a los hábitos destructivos. Hay personas que prueban la cocaína, les gusta, y sin embargo no vuelven a probarla más. Pero también hay personas que siguen tomándola a pesar de que hace tiempo que ha dejado de procurarles placer.

Estas últimas son más sensibles a la modificación del umbral de expectativas sobre la base de los últimos resultados: si éstos han sido muy buenos, la persona esperará que en otra ocasión hayan resultados parecidos o superiores.

El cerebro contiene sustancias químicas que crean placer y recompensa, y también contiene sustancias químicas que crean apetito de placer y recompensa. Dado que las recompensas raras veces caen llovidas del cielo, el sistema apetitivo está íntimamente unido al deseo de la mente de tener nuevas experiencias. El sistema del placer está anclado en las endorfinas y en ese pariente próximo de la adrenalina que es la norepinefrina; por su parte, el sistema del apetito de novedades está anclado en la dopamina. Estos dos sistemas a menudo trabajan en mutua sintonía, pero, en un individuo cualquiera, un sistema puede ser más fuerte que el otro. Existen hedonistas y buscadores. Estos dos tipos de personalidad no son sinónimos, aunque a veces pueden solaparse.

En mi caso, será por la dopamina, será porque soy curioso por naturaleza, pero… ¡necesito saber cómo termina Perdidos!

Vía | La mente de par en par de Steven Johnson

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Comentarios

  • 1 !

    Esta serie de artículos me está encantando. Por favor seguid con ellos. Un saludo.

  • 2 !

    Muy interesante. Estamos sometidos periódicamente a chutes y bajones de dopamina, y eso se nota en el estado de ánimo. Es posible que suba la dopamina al conocer algo nuevo?

  • 3 !

    me encanta lo que tiene que ver con neurotransmisores y cosas asi.... por favor... sigan hablando del cerebro.... me registre solo para postear esto....XD

  • 4 !

    a mi me sube la dopamina cada vez que visito genciencia.

    Gracias por satisfacer mi curiosidad!

  • 5 !

    Por supuesto que Perdidos es una droga, eso cualquier friki de Lost te lo puede decir ¡Qué ganas de la 6º temporada y de su dopamina!! Sin embargo Heroes está lejos de llevarlo a cabo. Un artículo interesante.

    Y como siempre, mentamina recomienda www.mentamina.blogspot.com

  • 6 !

    Muy interesante.

  • 7 !

    aaaaaaaaaah! excelente post, me encanta todo lo relacionado con el cerebro y sus cosillas en general!! ... por algo quiero ser neurologo xDDD.. y sobre 'Perdidos'.... quiero ver la jodida cuarta temporada!! xDDDDDDD porque c****** tuvo que poner Cuatro la 4º temporada en Agosto! p*** verano y p*** video (el de todo la vida, el que ha sido suplantado por el DvD y que hace unos años hizo, pum! y murio....) joder! xDD que es imposible seguir una serie en pleno agosto!.... en fin... Cuidense y que follen mucho ;)

  • 8 !

    Vamos a ver... primero nos contáis que si sabemos los efectos que produce una droga , éstos resultarán menos paralizadores; y ahora que la dopamina es la que nos hace seguidores de Perdidos... esto no se hace!! ahora cómo leches segrego yo dopamina?? jajaja

  • 9 !

    Y yonkies drogadictos todos los que ven Lost! XD

    Yo miro muchísimas series, pero Lost no me llama la atención.

  • 10 !

    Yo creo que en el caso de Lost hay además otro factor a parte de la pura sopresa que desencadena esa respuesta dopaminérgica: el reto. Lost te empuja a un visionado activo y a un postvisionado todavía más activo: pensando, especulando, buscando información, relacionándola, haciendo hipótesis y, en algunas gloriosas ocasiones, acertando.

  • 11 !

    Curiosamente, a cuenta de otra cosa completamente distinta, me preguntaba cuál es el mecanismo evolutivo que hace que nuestra tendencia a las adicciones nos haga más preparado para la reproducción, y de ahí que se haya transmitido a través de las generaciones. Compartido en mi Facebook.

  • 12 !

    esto explica, y digamne si no estoy en lo correcto, el porque nos produce placer los concursos de talentos, donde gente totalmente desconocida, de la que no esperamos nada grandioso, muestran lo mejor que hacen, por ejemplo cantar, y si son muy buenos, nos atrae mas que oir cantar a excelentes artistas famosos mucho mejores y ya consagrados, vease el caso de Paul Potts y Susan Boyle en Inglaterra. Esto era algo que me llamaba la atencion y por ello me lo preguntaba, por que sera?, la respuesta la tuve por mi propia experiencia, yo no esperaba nada de esa gente y me sorprendia gratamente al escucharlos, pero una vez que ya se hacian conocidos, incluso en la segunda gala donde ya actuan producidos, ya no me producia la misma sensacion del primer momento, yo ya esperaba lo mejor de ellos, quizas lo obtenia, quizas eran un poco mejor, pero la dopamina no se liberaba, ahora lo sé

  • 13 !

    #10 Rocioacosta: has dado en el clavo. Precisamente esos son algunas de las razones que Steven Johnson desarrolla en su libro sobre la cultura de masas "Si és dolent t´ho recomano".

  • 14 !

    LOST es la serie

    Y punto

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