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La homosexualidad existe gracias al tabú de la homosexualidad (2/2)

Sergio Parra 18 de junio de 2009 33 comentarios

Después de la polvareda levantada por el anterior parte del artículo, voy a centrarme ahora en la visión que tiene la memética acerca de la masturbación y el adulterio.

El tabú de la masturbación es uno de los tabúes sexuales más populares en muchas sociedades y, por tanto, con mayor carga memética. Recordamos que los memes, en muchos casos, pueden tener una influencia en el individuo semejante al que tienen los genes.

Son muchas las generaciones que han crecido pensando que si se masturbaban podrían salir muy mal parados. Pero lo cierto es que el impulso sexual juvenil es muy intenso. Sin masturbación no hay más que dos caminos: masturbarse con un sentimiento de culpa o concentrarse en el sexo vaginal.

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Si quieres ver a un fantasma, toma mucha cafeína

Sergio Parra 16 de junio de 2009 10 comentarios

Una de las razones por las que la gente cree que existe la vida después de la muerte es que ha visto fantasmas o ha oído voces del más allá. A esta engañosa relación causa-efecto contribuye nuestra especial predisposición a dar explicaciones a lo que ignoramos. También ayuda la extraordinaria fiabilidad que le otorgamos a nuestros sentidos.

Por eso existen películas como Ghost. Donde el público ve normal que el simple testimonio o la experiencia personal son suficientes para creer algo realmente extraño: que estamos continuamente rodeado de muertos.

Afortunadamente tenemos un sistema de análisis de fenómenos sobrenaturales que excede nuestras escasas habilidades para interpretar la realidad. El método científico.

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El extraño don de Lisbeth Salander

Maite Bermudez 5 de junio de 2009 11 comentarios

Genciencia_SalanderEstos días no se habla de otra cosa. Más aún desde el esperado estreno de Los hombres que no amaban a las mujeres, la adaptación al cine de la primera de las novelas que conforman la trilogía Millenium, obra del fallecido autor sueco Stieg Larsson.

La heroína de este best seller mundial, convertida casi en icono social en Suecia, es Lisbeth Salander, una chica de todo menos convencional. Al margen de una personalidad del todo estridente, Salander hace gala de extrañas y curiosas habilidades, entre ellas unos extraordinarios conocimientos de informática que la han llevado a convertirse en una hacker de categoría mundial.

Además de esto, Larsson ha otorgado a su protagonista un extraño don que consiste en la capacidad para recordar cosas casi al detalle con apenas haberles echado un fugaz vistazo. Es lo que conocemos como memoria fotográfica, habilidad en torno a la cual los expertos no han logrado ponerse de acuerdo.

Cómo hablar igual que un robot

Sergio Parra 1 de junio de 2009 20 comentarios

Os voy a hablar del caso de un canadiense identificado con las siglas K. B., que sufrió un derrame cerebral a los 74 años. Justo entonces, empezó a hablar como un robot.

K.B. era músico aficionado, había tocado diversos instrumentos, cantaba con frecuencia y, como buen melómano, acostumbraba a escuchar su colección de discos de jazz y música clásica. En otras palabras, K. B. tenía cierta “inteligencia musical”.

Pero en julio de 1994, K. B. fue ingresado en el hospital tras sufrir un derrame que le causó una parálisis lateral izquierda y dificultades en el habla. La tomografía computarizada indicaba daños en el área frontoparietal y en el cerebro derecho.

10 experimentos de psicología que vale la pena conocer (2/2)

Sergio Parra 31 de mayo de 2009 25 comentarios

6) Manipulación de la memoria. No estoy hablando de la empresa que en la película Desafío Total se encargaba de instilarte los recuerdos de unas estupendas vacaciones en la memoria. La cosa es más sutil, pero igualmente manipuladora e impostada.

El experimento se realizó en 1974. 45 personas vieron una película acerca de un accidente de tránsito. A 9 de esas personas se les preguntó luego que estimaran a qué velocidad iban los vehículos cuando chocaron. Al resto de los grupos de 9 personas se les fue efectuando la misma pregunta pero con una pequeña diferencia: se sustituía la palabra “chocaron” por palabras como “colisión”, “impacto”, “encontronazo” y “golpe”.

Para los que respondieron a la palabra choque, iban 30km más rápido que aquellos a los que se le dijo la palabra encontronazo. Y semanas más tarde, cuando se les preguntó acerca de un vidrio roto en el accidente a los que había sido interrogados con las palabras más “fuertes”, recordaron perfectamente ese vidrio roto a pesar de que en el accidente no hubo tal vidrio roto.

Imaginad las implicaciones de este experimento. ¿Memoria histórica? ¿Los casos de supuestas violaciones infantiles que son los propios psicólogos, sin advertirlo, los que hacen creer como ciertos a sus pacientes?

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10 experimentos de psicología que vale la pena conocer (1/2)

Sergio Parra 30 de mayo de 2009 12 comentarios

1) Cueva de los ladrones: Teoría de la identidad social. Llevado a cabo entre niños de 11 años de edad en un parque público de Oklahoma, demostró lo sencillo que es inducir a la gente a pertenecer a un grupo concreto y a formarse ideas hostiles o prejuicios hacia los que no formen parte de ese mismo grupo.

El fútbol podría adscribirse a esta dinámica. La película La ola incide en el asunto, desde otro punto de vista: un profesor en Alemania instituye un régimen de extrema disciplina en su clase, restringiéndoles sus libertades y haciéndoles formar en unidad.

2) Poder corrupto: La prisión de la Universidad Stanford. Se realizó en una cárcel ficticia creada en el sótano de la Universidad Stanford. En un grupo de oficiales al cargo de prisioneros, finalmente los oficiales acaban disfrutando de su poder frente a los segundos y esto deriva en situaciones de abuso.

Popularmente quizá esta idea ha cuajado con el llamado “síndrome del portero de discoteca”.

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Algunas pruebas sobre el instinto del lenguaje (y II)

Sergio Parra 24 de mayo de 2009 1 comentario

Otro ejemplo de este fenómeno se produjo en los años 1980 en Nicaragua, donde se instauraron por primera vez escuelas para sordos que encabezaron la invención de un lenguaje totalmente nuevo. Las escuelas enseñaban la lectura labial con escaso éxito, pero en el patio de recreo los niños añadían las diversas señas manuales que empleaban en casa y establecieron una lengua franca vulgar.

En el plazo de unos pocos años, a medida que los niños más pequeños aprendían esta lengua franca, se transformó en un verdadero lenguaje por señas con toda la complejidad, economía, eficacia y gramática de una lengua hablada. De nuevo, fueron las mentes instintivas de los niños las responsables de la transformación de una lengua franca en un lenguaje criollo.

Esto también parece indicar que el instinto del lenguaje “se apaga” a medida que el niño alcanza la edad adulta. Por ello también nos resulta difícil, ya de adultos, aprender nuevos acentos o incluso nuevos idiomas.

Una demostración cruel de este fenómeno se dio en Genie, una niña de 13 años descubierta en un piso de Los Ángeles. Había sido retenida durante toda su vida en una habitación, privada de todo contacto humano. Sin un ambiente lingüístico en el que sus resortes innatos se desarrollaran, Genie sólo aprendió dos palabras para comunicarse: “Bastayá” y “Nadamás”.

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Algunas pruebas sobre el instinto del lenguaje (I)

Sergio Parra 24 de mayo de 2009 1 comentario

Que el lenguaje es un instinto es una idea que hoy en día muchos psicolingüistas ya defienden sin demasiado problema.

Décadas antes, fue Noam Chomsky el primero en defender la idea de una gramática universal que se manifestaba gracias a nuestro código genético: los genes dotan a una parte del cerebro humano de la capacidad especializada de aprender el lenguaje.

Lo que se aprende desde cero es el vocabulario y ciertas variaciones gramaticales, pero existe un conjunto universal de reglas mentales.

Fue el psicolingüista Steven Pinker el que hizo más por refrendar las ideas revolucionarias de Chomsky. Según Pinker, todos los humanos hablan lenguas de una complejidad gramatical comparable, hasta los que viven aislados en las tierras altas de Nueva Guinea desde la Edad de Piedra.

Todas las personas son igualmente coherentes y cuidadosas siguiendo las reglas gramaticales implícitas, incluso las que no están educadas y hablan lo que se considera argot. Incluso esa forma de hablar en apariencia tan coja de la clase baja de los barrios más pobres obedece a reglas tan racionales y complejas como las de un lord inglés que se expresa de forma afectadísima.

Bajo este prisma, defender una u otra manera de expresarse sólo se puede hacer impulsado por un prejuicio.

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‘Oh’, la unidad de medida de la sorpresa

Sergio Parra 22 de mayo de 2009 4 comentarios

Laurent Itti, de la Escuela de Ingeniería Viterbi, y Pierre Baldi, del Instituto de Genómica y Bioinformática, ambos en el sur de California, han creado una teoría matemática de la sorpresa y la atención humanas. Su unidad de medida, el Oh (wow, en inglés). Así pues, algo que es muy sorprendente, tiene un alto contenido oh o de wow.

El Oh mediría la cantidad de sorpresa que ofrece al espectador una información o producto determianados. Un anuncio, una confidencia, una película, etc.

Como escribe Itti: “la eficiente y rápida la asignación de atención es clave para la depredación, la fuga, el apareamiento y, en definitiva, a la supervivencia”. El concepto de sorpresa es fundamental para el procesamiento sensorial, la adaptación, el aprendizaje y la atención.

Ante la avalancha de estímulos que recibimos en un sólo instante, dejamos de lado algunos ruidos repentinos, mientras que otros nos hacen tomar medidas. Fijamos nuestros ojos para ver en movimiento algunas cosas, pero no todas. Y todo ello se desarrolla de forma automática.

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Breves apuntes sobre la inteligencia humana (y las trompas de elefante) (y II)

Sergio Parra 17 de mayo de 2009 26 comentarios

Afortunadamente, se ha perfeccionado mucho la objetividad de las pruebas modernas de CI, así como su insensibilidad a los antecedentes culturales o conocimientos específicos. También se tiene en cuenta que el CI tiene un gran componente de heredabilidad.

En ese sentido, los resultados son sorprendentes. Si dos gemelos son criados en la misma familia, su CI es muy similar. Pero si los gemelos son separados y criados en familias con fuertes diferencias socioculturales, los gemelos (aunque menos, por el factor ambiental) continúan teniendo una coincidencia de CI asombrosa.

Pero el dato más inquietante es del de las puntuaciones de los niños adoptados que se crían conjuntamente en una misma familia: sus CI se diferencia tanto como si se hubieran criado en familias diferentes. O dicho de otro mondo: el hecho de vivir en la misma familia no tiene en absoluto un efecto perceptible en el CI.

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