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09 noviembre 2006


Los criterios de causalidad de Bradford Hill

Alberto Alvarez-Perea

Austin Bradford HillLas investigaciones, ya se realicen en el laboratorio, en la consulta o frente al ordenador casi siempre acaban en manos de las calculadoras y en términos más abstractos como la significación estadística, errores alfa y beta, sensibilidad o especificidad. A la hora de devolver esas cifras a la práctica tenemos más problemas. Por ejemplo, no hay ningún valor que nos diga si la asociación entre dos variables corresponde a una relación causa-efecto o no.

En las ciencias biomédicas, los criterios de causalidad más comúnmente aceptados son los que postuló el epidemiólogo británico Austin Bradford Hill en su célebre artículo “El medio y la enfermedad: ¿asociación o causalidad?”, que publicó en 1965 en la revista Proceedings of the Royal Society of Medicine, y que son los que siguen:

De validez interna (propios del estudio)

  • Fuerza de asociación: A mayor intensidad de la relación entre dos variables, mayor es la probabilidad de que exista una relación.

  • Secuencia temporal: Aunque en ocasiones es difícil establecerlo, la causa debe preceder al efecto. Es el único criterio considerado por algunos autores como condición sine qua non.

  • Efecto dosis-respuesta: Cuanto mayor es el tiempo y/o dosis de exposición al factor causal, mayor es el riesgo de enfermedad.

De coherencia científica
  • Consistencia: Los resultados de un estudio deben mantenerse constantes y ser reproducibles por cualquier investigador en cualquier lugar.

  • Plausibilidad biológica: La relación causal sugerida debe mantener la línea de los principios científicos aceptados en el momento, es decir, creemos más en una relación causal si conocemos su mecanismo patogénico.

  • Especificidad de asociación y analogía: Cierta especificidad (una causa conduce a un único efecto) aumenta la verosimilitud de la relación causal. Con analogía, nos referimos a que asociaciones causales similares pueden producir enfermedades similares.

  • Evidencia experimental: No siempre es posible realizar el estudio necesario, pero es la prueba más sólida de causalidad. En el caso de que no se pueda acceder a un ensayo clínico, hay quienes lo interpretan este punto en el sentido de que si un factor produce un efecto, éste debería cesar cuando desaparece el factor.

Más información | Austin Bradford Hill en Wikipedia
En Genciencia | Contraste de Shapiro-Wilk

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Comentarios

La búsqueda de coherencia en la relación causal es siempre el mayor obstáculo de la investigación científica. El caso más horrible que se me ocurre es la impunidad con la que actúan las tabacaleras acogiéndose a "la correlación no indica causalidad" para defender que no está demostrado que el tabaco produce cáncer… Queramos o no, siempre nos basamos en inferencias con un mayor o menor porcentaje de error. Al menos, los científicos aceptamos y valoramos la bondad estadística, creo que es algo que nos dignifica, algo de lo que no pueden presumir ciertas teorías, como por ejemplo la "teoría del diseño inteligente" a.k.a. creacionismo.

#1 | Claes | 11 nov 2006 15:39:05

Curiosamente, Bradford Hill fue el primero que asoció el cáncer de pulmón y el tabaco. Hoy por hoy ya están más que demostrados mecanismos biológicos por los que el tabaco produce cáncer, y no sólo de pulmón.

#2 | Escrito por Alberto A-P | 11 nov 2006 19:12:56

Bradford Hill es la fuente de lo que hoy se conoce como medicina basada en pruebas. De modo tal que establece las pautas iniciales que son necesarias para determinar la causalidad. Como médicos o investigadores podemos operar con estos conceptos, pero lejos están de la alcanzar la verdad. Cada uno de estos conceptos puede ser refutada a partir de la lógica difusa, la teoria del caos, la teoria de los juegos, la cibernética, la teoria general de los sistemas, la lógica borrosa y la propia epistemologia de la complejidad. Como investigadores intentamos matematizar a los seres humanos, el sueño de Pitágoras, el de poder llevar toda la ciencia a un lenguaje que son los números, pero la biologia se resiste a ello, asi como se resiste a criterios elementales propios de la fisica. La vida en si contradice el principio de la tendencia a la entropia, y de este modo la vida nacida del caos, que no es igual a desorden, se organiza en función de un orden que transgrede estos conceptos. Es cierto que la correlación no implica causalidad, pero nada tiene que ver este concepto con el que usaron los epidemiologos de su epoca para refutar ésto. Y aún hoy, cuando las propias tabacaleras han reconocido el aumento de la mortalidad, los propios gobiernos la declaran como un peligro sanitario, se hacen terribles campañas en contra del tabaco, pero nadie lo prohibe. Si los psiquiatras de California que experimentaron con drogas alucinogenas hasta mediados de los 80 hubieran tenido el suficente dinero para poder establecer una industria de las mismas, sin duda el extasis, el polvo de angel y el mismo LSD estarian también permitidos. Sin hablar de la marihuana, en donde el libro mas famoso de farmacologia Goodman&Gilman hace 20 años uno leia sobre ella y daban ganas de fumarse un porro, hoy lo leemos y parece escrito por la DEA, sin ningun tipo de consistencia en cuanto a su nivel de adicción. Y si fuera tan adictivo, entonces porque se aprobó un medicamento que es agonista de los receptores canabinoides como el Rimonobant (Gadasil) para bajar el peso? Cada dia, ciencia y negocios se estrechan más, y las grandes farmaceuticas deben responder a sus accionistas antes que a los usuarios de sus medicamentos. Saludos. RR

#3 | Escrito por Ruben Roa | 13 nov 2006 04:17:01

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