Sigue las fotos desde la Estación Espacial Internacional vía twitter

El astronauta japonés Soichi Noguchi es un gran aficionado a la fotografía. Tanto que antes de montar en el transbordador que le llevó a la Estación Espacial Internacional (ISS) metió en su equipaje un espectacular teleobjetivo de 800mm con el que sacar imágenes de alta resolución de la superficie terrestre.
Si a esto sumamos que ahora la ISS dispone de conexión a Internet, el resultado es que Soichi está compartiendo todas sus fotografías vía twitter. Podemos ver ciudades como Nueva Orleans y volcanes como el Sakura Jima. Sus recientes imágenes de Dubai hicieron sospechar a muchos que el archipiélago artificial con forma de mapa-mundi construido frente a su costa se estaba hundiendo. También tomó imágenes de Puerto Príncipe después del terremoto. La imagen que ilustra el post corresponde al Kilimajaro.
Para acceder a todas estas fotos, basta con seguir la cuenta twitter de Soichi, que además habla de su vida cotidiana. Sabemos, por ejemplo, que cocina sushi para sus colegas de la ISS, pero sin duda para los amantes del espacio resulta mucho más interesante cuando comenta el acoplamiento de módulos de carga o las preparaciones para paseos espaciales. Es una pena que muchos de sus ‘twitts’ estén en japonés… y el resto en inglés.
Vía | Soichi Noguchi (twitter)
Cada vez más, la memética permite revelarnos que nosotros, de una forma asombrosamente profunda, somos en gran parte una suma de influencias por parte de la gente con la que tenemos un contacto cotidiano.
Plutón ha pasado un poco desapercibidos para nosotros desde su descubrimiento allá por el año 1930.
Hay dos mundos que me fascinan por su complejidad y minuciosa nomenclatura. El primero es el de los colores, al que un día le dedicaré un post para explicaros los miles y miles de nombres que existen para diferentes tonos de color, dejando el abanico cromático del arcoiris como un dibujo naïf de niño pequeño.
Ésta es la gran paradoja de las ciencias sociales: que son más difíciles pero parecen más fáciles que la física o la química. Como dice Edward O. Wilson, esta familiaridad confiere comodidad, y la comodidad engendra descuido y error.
Ha quedado cristalizado en el acervo popular que los seres humanos son mezquinos, egoístas y crueles y que los animales, por el contrario, son algo así como discípulos de Gandhi.
Los científicos sociales también tienen mucha información almacenada y grandes herramientas estadísticas refinadas para sus análisis. Pero los científicos sociales, en general, rechazan la idea de la ordenación jerárquica del conocimiento que une y guía a las ciencias naturales.
El otro día, en uno de tantos debates radiofónicos sobre la crisis económica global, escuché cómo se enfrentaban dos catedráticos de economía. La pregunta que les había formulado el presentador era sencilla: ante lo visto, ¿qué resulta más seguro? ¿Abrir un plan de pensiones privado o confiar que en que el Estado nos ofrecerá pensiones de jubilación?
Todos los ingenios tecnológicos que nos rodean, desde una bombilla de bajo consumo a una turbina eólica, pasando por los auriculares del iPod (o de la puñetera marca que queráis) no serían posibles si no fuese por China. Pero no hablamos de su obra de mano barata, sino de sus tierras, de sus tierras raras.